Proyectos Actuales

“-Soy Elena Eva Reynaga. No soy puta, no soy prostituta, no soy trapo ni jinetera. No soy cuero, no soy meretriz ni ramera, tampoco cortesana. Soy una mujer trabajadora, una mujer trabajadora sexual".

Soy activista desde 1994 y dirigí AMMAR por tres años sin saber leer ni escribir. La escuela primaria la hice en la CTA, a los cuarenta y siete años. Ahora tengo sesenta y dos y estoy enamorada de mi activismo, de saber que desde mi lugar puedo cambiar la realidad de mis compañeras.

Pude hacer que mis hijos estudiaran y mi nieta comenzó la universidad. Todo lo logré a través de lo que me pareció más digno. Nunca expuse a mis hijos a tener que pedir en la calle.

Mi hija  hoy es también una militante en el campo de los derechos humanos, y mi nieta lo es,  en la universidad. Ambas me  acompañan a las marchas.

…….-Y Si! No es un mito!: las trabajadoras sexuales no besamos en la boca a nuestros clientes. Cuando hay sentimientos todo empieza ahí, las verdaderas emociones empiezan en el beso, entonces lo dejas reservado para lo personal, para cuando te enamoras.

Me siento afortunada, porque yo besé.”

Elena Reynaga